La textura del suelo es una propiedad que influye en la velocidad de infiltración del agua en el mismo (permeabilidad). Los suelos se clasifican en distintas clases texturales.

Estas clases texturales dependen de la cantidad de Arena, Limo y Arcilla del suelo. Existen cuatro grandes grupos de texturas en el suelo:

  • Arenosos.
  • Limosos.
  • Francos.
  • Arcillosos.

La determinación de la textura por parte del laboratorio ha de ser precisa, ya que muchas de las características del suelo dependen de la misma:

  • Capacidad de Drenaje.
  • Aireación.
  • Capacidad de Retención de Agua.
  • Susceptibilidad a la erosión.
  • Capacidad de contener materia orgánica.
  • (CIC) Capacidad de Intercambio Catiónico
  • Capacidad de amortiguación de pH.

En nuestro laboratorio damos una importancia capital a la determinación de la textura y al cálculo de las propiedades hídricas del suelo, ya que esto va a condicionar muchos aspectos en la elección de nuestro cultivo y en el manejo posterior: pautas de riego, manejo de fertilizantes, etc, etc.

La determinación de la textura ha de ser lo más precisa posible, mediante un método contrastado y validado.

➡️ Infiltración del agua en el suelo

Un suelo arcilloso se conoce como un suelo de textura fina, mientras que un suelo arenoso es un suelo de textura gruesa.

La textura del suelo determina la velocidad a la que el agua se drena a través de un suelo saturado; El agua se mueve más libremente a través de suelos arenosos que a través de suelos arcillosos. Una vez que se alcanza la capacidad del campo, la textura del suelo también influye en la cantidad de agua disponible para la planta; Los suelos arcillosos tienen una mayor capacidad de retención de agua que los suelos arenosos.

Además, los suelos bien drenados suelen tener una buena aireación del suelo, lo que significa que el suelo contiene aire que es similar al aire atmosférico, lo que conduce al crecimiento saludable de las raíces y, por lo tanto, a un cultivo saludable.

La velocidad de infiltración del agua en el suelo depende de la textura y la materia orgánica.

➡️ Susceptibilidad a la erosión

Los suelos también difieren en su susceptibilidad a la erosión (erosionabilidad) en función de la textura; un suelo con un alto porcentaje de partículas de limo y arcilla tiene una mayor erosión que un suelo arenoso en las mismas condiciones

➡️ Niveles de materia orgánica y CIC

Las diferencias en la textura del suelo también afectan los niveles de materia orgánica; la materia orgánica se descompone más rápido en suelos arenosos que en suelos de textura fina, dadas las condiciones ambientales, la labranza y el manejo de la fertilidad, debido a una mayor cantidad de oxígeno disponible para la descomposición en los suelos arenosos de textura ligera.

La capacidad de intercambio catiónico del suelo aumenta con el porcentaje de arcilla y materia orgánica.

La textura del suelo condiciona su fertilidad en términos generales.

➡️ Las clases texturales del suelo

La textura se refiere al tamaño de las partículas que forman el suelo. Los términos arena, limo y arcilla se refieren a tamaños relativos de las partículas del suelo. La arena, al ser el tamaño más grande de partículas, se siente arenosa. La arcilla, al ser el tamaño más pequeño de las partículas, se siente pegajosa. Se necesitan 5.000 partículas de arcilla alineadas para medir un centímetro. El limo, de tamaño moderado, tiene una textura suave o harinosa.

Las porciones combinadas de arena, limo y arcilla en un suelo determinan su clasificación textural. Las partículas de arena varían en tamaño desde 0.05 a 2.0 mm, los limos varían desde 0.002 a 0.05 mm, y la fracción de arcilla está formada por partículas de menos de 0.002 mm de diámetro. Las gravas o rocas de más de 2 mm de diámetro no se consideran al determinar la textura. Una vez que se conocen los porcentajes de arena, limo y arcilla de un suelo, la clase textural se puede leer desde el triángulo textural (ver más abajo).

Por ejemplo, un suelo con un 40% de arena, un 40% de limo y un 20% de arcilla se clasificaría como un suelo Franco. La textura no debe confundirse con la estructura, que se refiere a cómo se agregan las partículas del suelo. Es posible mejorar la estructura del suelo a través de las mejores prácticas de manejo, como la reducción de la labranza. Sin embargo, es muy poco práctico (costoso) y, por lo tanto, desaconsejable modificar la textura de un suelo.

El tamaño de una partícula de arcilla es 1000 veces más pequeña que una partícula de arena.

➡️ Cálculo de las propiedades hídricas

En CSR Laboratorio, con los valores de textura y materia orgánica hemos implementado un sistema de cálculo tomado de la USDA mediante el cual se obtienen las propiedades hídricas del suelo. Las propiedades hídricas del suelo son vitales para elegir qué cultivo o portainjerto usaremos en nuestro suelo, obtener unas pautas de manejo agronómico y poder establecer una programación de riego adecuada. Las propiedades hídricas calculadas son:

  • Densidad Aparente.
  • Capacidad de Campo.
  • Punto de Marchitamiento.
  • Agua Útil.
  • Grado de Saturación de Agua.
  • Permeabilidad.

Fuente: La información y el contenido audiovisual de este post pertenecen a Laboratorio CSR

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