Existe una gran variedad de goteros o emisores para su uso en riego localizado; hoy vamos a detenernos en los goteros integrados.

Los goteros integrados van insertados en el interior de la tubería de riego como se muestra en la imagen.

La distancia entre goteros la marca el fabricante, existiendo una amplia variedad de distancias con diferentes regímenes de caudal para adaptarse al cultivo a regar.

En los goteros integrados se produce una importante pérdida de presión, lo que permite que el riego se realice gota a gota; la pérdida de presión tiene lugar en El laberinto.

El laberinto es un canal con circunvoluciones cuya finalidad es reducir la presión del agua para que salga gota a gota por el orificio de salida del gotero. Este laberinto se encuentra entre la pared exterior del gotero y la pared interior del tubo.

Veamos ahora un gotero por dentro y comentemos sus piezas.

Apreciamos el sentido del flujo que circula por el interior de la tubería y por el interior de cada gotero. Vemos una rejilla o filtro por donde se dirige el agua hacia el laberinto. En su interior sucede la pérdida de presión y finalmente el agua sale hacia el exterior en forma de gota a gota.
La zona que contiene el filtro y la membrana (más adelante veremos qué es ésta última) se deberá fabricar con el menor grosor posible para conseguir las mínimas pérdidas de presión debidas a la inserción de cada gotero en el tubo.

La membrana es lo que diferencia a un gotero compensante de otro que no lo es.

Dependiendo del tipo de emisor, tendremos una curva caudal-presión (q-h) con una mayor o menor inclinación, como puede observarse en la siguiente gráfica:

Las curvas más planas son características de los goteros compensantes. Estos portan un mecanismo (normalmente una membrana) que regula el flujo de salida del agua entregando prácticamente el mismo caudal para una banda dada de presiones.

Aquéllos goteros que no disponen de este mecanismo de compensación de presiones se denominan no compensantes y su caudal varía conforme varía la presión ofreciendo curvas arqueadas.

Debemos de fijarnos en los datos técnicos del gotero en el valor del exponente de descarga, que normalmente se representa por una x.

El valor del exponente de descarga x varía de 0 a 1. Ningún emisor tendrá un valor de 0, pero se aproximará a él; éstos son los llamados emisores compensantes, en los que el caudal varía muy poco ante las variaciones de la presión. En este caso las tuberías laterales podrán alcanzar una mayor longitud y tendrán un buen comportamiento en terrenos con pendiente, tanto ascendente como descendente. Por el contrario aquéllos emisores cuyo valor de x se aproxime a 1 indicará que los caudales emitidos serán sensibles a las variaciones de presión lo que limitará la máxima longitud de estos laterales e influirá además en la uniformidad de la emisión del agua. Los emisores que presentan variaciones de caudal con la presión de trabajo ya hemos dicho que se denominan no compensantes.

En cualquier caso un emisor será más eficiente y más regular en su funcionamiento comparado con otro cuando los valores de x sean más bajos.

Autor:

Miguel Angel Monge

Profesor en Universidad Internacional de Riego

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